Dar de comer al hambriento
Compartir una merienda con un amigo en la escuela que no llevó nada, o preparar juntos un alimento para donar a quien lo necesite.
Aprendiendo a amar en casa como Jesús nos enseñó
Elijan un tablero, lean juntos cada misión y, cuando la familia haya realizado una acción concreta de amor, vuelvan y pulsen “¡Misión cumplida!”. El objetivo no es competir: es llenar el corazón de gestos de misericordia💗
Plazo de tiempo para cumplir las misiones... ¡No hay!. Esta es simplemente una guía con ideas de pequeñas acciones cotidianas para que las hagan en el momento que puedan y sientan que quieran hacerlo💖
Compartir una merienda con un amigo en la escuela que no llevó nada, o preparar juntos un alimento para donar a quien lo necesite.
Ofrecer un vaso de agua fresca con una sonrisa al recolector de basura, al cartero o a alguien que trabaje duro bajo el sol.
Revisar el armario juntos y apartar ropa o zapatos en buen estado que ya no usen para donarlos a niños que los necesiten.
Hacer sentir bienvenidos a los visitantes en casa, o integrar activamente en los juegos al niño nuevo de la escuela o del barrio.
Llamar por teléfono o hacerle un dibujo lleno de colores y una oración a un familiar, vecino o amigo que esté enfermito.
Hacer compañía y escuchar con atención y paciencia a una persona mayor (un abuelito o vecino solo) que no puede salir de casa.
Acompañar a un amigo que ha perdido a un ser querido con un abrazo sincero, y rezar una pequeña oración en familia por las almas de nuestros seres queridos.
Ayudar pacientemente a un hermano menor o compañero con sus tareas, o compartir con un amigo lo que aprendiste hoy en catequesis.
Animar con palabras bonitas a un amigo a hacer lo correcto cuando tenga dudas, o recordarle lo valioso que es para Dios.
Ayudar a un amigo o hermano a darse cuenta de un error con muchísima dulzura y respeto, sin gritar ni hacerlo sentir mal.
Hacer las paces rápidamente después de una pelea en casa o en la escuela, sin guardar rencores ni recordar el error.
Dar un abrazo fuerte, escuchar con cariño o contar un chiste para animar a un familiar o compañero de clase que esté pasando un día difícil.
Respirar profundo y responder con amor cuando un hermano, amigo o familiar esté de mal humor o haga algo que nos moleste.
Rezar un Avemaría juntos antes de dormir por las necesidades del mundo, por los enfermos y por nuestros familiares que ya están en el Cielo.
Han descubierto que cuando miramos a quienes sufren con amor, podemos reconocer a Jesús en ellos. 💗
Jesús, te damos gracias por haberte hecho hombre y compartir nuestra vida. Te pedimos por nuestros hijos para que te reconozcan siempre como su Dios verdadero, pero también como su amigo y compañero más cercano. Aumenta nuestra fe y ayúdanos a que en nuestra casa se multipliquen los gestos de amor y misericordia al prójimo. Que cuando miremos a los que sufren, podamos verte a Ti y amarte en ellos. Amén.