En la mañana de ayer fue proclamado Beato, Fray Mamerto Esquiú, en una ceremonia celebrada por el delegado papal y Arzobispo emérito de Tucumán, Cardenal Luis Héctor Villalba, en el campus de la Iglesia de San José de Piedra Blanca, en la provincia argentina de Catamarca.
Roma: Después del Ángelus dominical, el Santo Padre se refirió a la beatificación de Mamerto Esquiú, fraile franciscano menor y Obispo de Córdoba (Argentina) y exclamó: “¡Por fin, un beato argentino!”. Destacó su ejemplo de “celoso anunciador de la Palabra de Dios, para la edificación de la comunidad eclesial y civil”.