Para este año, la jornada instituida en 1992 ha adoptado como lema la cita bíblica del Génesis: “No conviene que el hombre esté solo”, subrayando así la necesidad innata del ser humano de la compañía y el apoyo mutuo.”.
En su mensaje, el Papa Francisco destaca cómo la pandemia de COVID-19 acentuó la experiencia de la soledad y el aislamiento entre los enfermos. Muchos se vieron obligados a enfrentar “solos la hora de la muerte, solo asistidos por el personal sanitario, pero lejos de sus propias familias”, recuerda.
Esta jornada se celebra cada año el 11 de febrero, día en que la Iglesia Católica conmemora la fiesta de Nuestra Señora de Lourdes, quien es considerada la patrona de los enfermos. Durante este día, se realizan diversas actividades en parroquias, hospitales y comunidades religiosas en todo el mundo, como visitas a enfermos, Misas especiales, conferencias sobre salud, y acciones de servicio voluntario en hospitales.