Hoy, 2 de noviembre, la Iglesia Católica recuerda a quienes ya gozan de ese lugar santo, limpio y hermoso, sin tiempo, junto a nuestro Padre Celestial.
Encendamos una vela y elevemos una oración por todos nuestros seres queridos que ya gozan de la vida eterna, y pidamos que sean luz en nuestro camino hasta que seamos llamados por el Padre. 🕯🙏
San Agustín solía decir «una flor sobre su tumba se marchita, una lágrima sobre su recuerdo se evapora. Una oración por su alma, la recibe Dios».