Hoy celebramos la memoria de los santos, no mártires, más jóvenes de la historia de la Iglesia Católica.
Jacinta (1910-1920) y Francisco (1908-1919) Marto, nacieron en Aljustrel, un pequeño pueblo situado a unos ochocientos metros de Fátima, Portugal; y fueron quienes junto a su prima Lucía, vieron a la Virgen en varias ocasiones entre el 13 de mayo y el 13 de octubre de 1917 en Cova de Iría.
Francisco era de carácter dócil y condescendiente. Le gustaba pasar el tiempo ayudando al necesitado. Todos lo reconocían como un muchacho sincero, justo, obediente y diligente.
Jacinta era de clara inteligencia; ligera y alegre. Siempre estaba corriendo, saltando o bailando. Vivía apasionada por el ideal de convertir pecadores, a fin de arrebatarlos del suplicio del infierno, cuya pavorosa visión tanto le impresionó.
? Nuestra Señora de Fátima, por intercesión de los Santos Pastorcitos Francisco y Jacinta, cuida a todos los niños del mundo, especialmente a los más pobres y abandonados. ¡Santos Francisco y Jacinta, rueguen por nosotros!