📆😇🙏 Hoy celebramos a la santa de lo imposible. Fue una hija obediente, esposa fiel, esposa maltratada, madre, viuda, religiosa, estigmatizada y santa incorrupta. Santa Rita lo experimentó todo pero llegó a la santidad porque en su corazón reinaba Jesucristo.
Santa Rita, una de las santas más queridas y populares de todos los tiempos. Es probable que “Rita”, el nombre con el que la santa ha quedado perennizada, haya sido la contracción de su nombre de pila, “Margherita” (Margarita).
Sea como fuera, el nombre “Rita” evoca muchísimas cosas, empezando por el amor a Cristo y la ternura hacia los que sufren. Rita fue una mujer sencilla y a la vez extraordinaria. Siendo adolescente se sintió llamada a la vida religiosa, pero sus padres decidieron casarla. Ella, por obediencia, aceptó contraer matrimonio. Lamentablemente, su esposo no era un buen hombre y empezó a maltratarla.
Con el tiempo, sin embargo, gracias a su adhesión al Crucificado, su oración constante y su entereza, capaz de hacerla devolver bien por mal, logró que su marido cambiara de vida. Por eso, se le conoce como la “santa de los imposibles”. Santa Rita también es venerada como patrona de los necesitados.