Hoy celebramos a la Virgen María bajo la advocación de la Virgen de la Merced, o Virgen de las Mercedes. El nombre de esta advocación mariana evoca la misericordia infinita de Dios, que nos ha dejado en la persona de María a una auténtica madre, un seguro canal de gracia y una cabal intercesora.
PATRONA DEL EJÉRCITO ARGENTINO
Cuenta la historia que el General Belgrano durante la batalla de Tucumán, el 24 de septiembre de 1812, puso toda su confianza en Dios y en Nuestra Señora de la Merced. En el parte de guerra que envía al gobierno, dice: «La Patria puede gloriarse de la victoria que han obtenido sus armas el 24 del corriente, día de Nuestra Señora de la Merced, bajo cuya protección nos pusimos».
Según cuenta la tradición, el General solicitó la realización de un milagro a través de su intercesión, pues era casi imposible vencer a las tropas realistas, quienes doblaban en número de soldados y armamentos al ejército patriota.
Ese mismo día, durante el enfrentamiento, una manga de langosta nubló la vista de los españoles quienes entraron en confusión y pánico, dando los minutos preciosos al Ejército del Norte para que el ataque en pinzas de las columnas patriotas diera su resultado.
En Buenos Aires las religiosas de la Merced, al enterarse de esto, comenzaron a coser escapularios de la Virgen, entregando más de 4000, los que fueron usados en la Batalla de Salta por los soldados de Belgrano.
El 27 de octubre de 1812, durante la procesión de agradecimiento por la victoria, el general Belgrano puso en manos de la Virgen de la Merced su bastón de mando y la proclamó Patrona del Ejército del Norte.
En 1912, al cumplirse el centenario de la Batalla de Tucumán, la imagen de Nuestra Señora de la Merced o de las Mercedes que se venera en San Miguel de Tucumán, fue coronada solemnemente en nombre del Papa San Pío X.
🙏¡Virgen de la Merced, ruega por nosotros!
✨¡Gracias por acompañarnos día a día!✨