Este domingo se enciende la segunda vela de la Corona de Adviento como signo de nuestra preparación interior para recibir a Jesús con un corazón reconciliado. La Iglesia motiva a la reconciliación con Dios mediante la Confesión. La cual nos devuelve la amistad con el Señor, que se había perdido por el pecado.
Segundo Domingo de Adviento